Así es una sesión de Batch Cooking

Hoy quiero compartir el proceso que convierte una sesión de batch cooking en tranquilidad y bienestar para tus próximos días.

Carla Sponda

     Abrir tu nevera y encontrar la comida de toda la semana lista, adaptada a tus gustos y necesidades, parece magia pero en realidad es un trabajo hecho con mimo y presencia. Hoy quiero contarte cómo funciona mi servicio de Batch Cooking y todo el trabajo que hay detrás de cada sesión.

      Mi labor no comienza en tus fogones, sino mucho antes: en una primera conversación para conocer tus gustos, tus necesidades y cómo prefieres organizar tus comidas, ya sea en porciones individuales para llevar a la oficina o para compartir. Planificar lo que vas a comer requiere criterio, no se trata de elegir platos de forma improvisada, sino de crear una estructura coherente que te asegure una alimentación variada, nutritiva y apetecible día a día.

      En este punto, tú decides cómo gestionar la compra:

  • Si prefieres hacerla tú, te entrego una lista detallada y pensada para aprovechar al máximo cada ingrediente y evitar el desperdicio. Además, si estás en el supermercado y te surge cualquier duda con algún ingrediente, estoy a tu disposición para ayudarte al momento.

  • Si prefieres aprovechar tu despensa, adaptamos el menú a los ingredientes que ya tienes en casa para darles uso de forma creativa.

  • Si prefieres despreocuparte por completo, puedo encargarme de la compra por un pequeño suplemento. Voy al mercado, selecciono personalmente los ingredientes más frescos y de mejor calidad, y los transporto a tu casa con el cuidado y la conservación que la materia prima merece.

    Una vez acordada la fecha, me desplazo a tu hogar para cocinar todo tu menú personalizado. Cocinar en tu hogar te ofrece total transparencia sobre el proceso, te garantiza la seguridad frente a alergias o intolerancias alimentarias y llena tu espacio con el cuidado de la comida hecha en casa.

     Cuando llego a tu casa, no tienes que preocuparte por si tus utensilios son adecuados o si te falta algún equipamiento especial. Para que el servicio fluya, a mí me basta con que tengas fogón, nevera, congelador y algunas ollas o sartenes básicas. De todo lo demás me encargo yo. Llevo conmigo mis herramientas imprescindibles para trabajar con la máxima precisión y autonomía: mis cuchillos, mi tabla de corte, la batidora de mano y los recipientes necesarios para organizar la mise en place.

   Además, cuido los pequeños detalles que marcan la diferencia. No tiene ningún sentido que compres un paquete entero de hojas de laurel o un frasco de especias solo para usar una pizca. Por eso, yo llevo mis propias hierbas secas y condimentos en la medida justa, ahorrándote espacio y compras innecesarias.

     Seguramente has visto en redes sociales esos vídeos donde preparan varios platos en apenas dos horas. La realidad de la cocina hecha con paciencia y respeto es muy distinta. Cuando todo se hace con prisa, corriendo y sin intención, algo termina fallando: se compromete el sabor, la textura o incluso la propia energía de la comida. Para la filosofía Ayurveda, alimentarnos no es solo aportar al organismo los nutrientes necesarios para su buen funcionamiento, sino de la energía y la intención de quien la cocina. Por eso, abordo cada sesión desde el mindfulness: con calma, presencia absoluta y una actitud positiva. Por eso, mi enfoque huye de los atajos industriales y las carreras a contrarreloj. Todo se elabora desde cero, respetando los tiempos que cada elaboración.

  • Preparar todo desde cero, sin atajos ni procesados, requiere paciencia, por eso, una sesión de batch cooking suele durar entre 4 y 6 horas (o más 7 horas en menús más complejos), dejándote entre 10 y 20 porciones individuales listas para disfrutar durante la semana.

  • La manera en que cada ingrediente es tratado transforma el resultado final. El corte de un vegetal o una carne no busca una estética vacía: determina la superficie de contacto con el calor y la uniformidad de la cocción. De la misma forma, controlar con exactitud la temperatura o respetar los tiempos que exige cada elemento de una receta no es un capricho, sino la técnica adecuada para respetar la integridad del ingrediente, potenciar sus matices de sabor y alcanzar la textura exacta que exige cada preparación.

     El recipiente en el que se guarda la comida es tan importante como la preparación misma. Por eso, siempre recomiendo priorizar recipientes de cristal aptos para congelador y microondas, ya que no absorben olores, no se tiñen con salsas ni especias y garantizan la máxima pureza en el sabor de cada plato. Como alternativa práctica, los recipientes de plástico reutilizable libres de BPA, aptos para congelación y microondas, también cumplen muy bien su función. Aunque existe la opción de trabajar con envases desechables - los cuales puedo facilitar bajo petición con un coste adicional - a medio y largo plazo no resulta eficiente. Invertir en un buen juego de recipientes duraderos no solo es una decisión más consciente con el entorno, sino una inversión mucho más rentable para tu día a día.

      Al terminar de cocinar, respeto los tiempos de enfriado adecuados antes de organizar los tuppers, identificar y guardar cada envase en tu nevera o congelador. Así me aseguro de que mantengan toda su calidad y se conserven perfectos durante tus días. Si prefieres congelar, es un modo de conservación que te da la libertad de organizar tus comidas a tu propio ritmo, eligiendo qué consumir cada día sin presiones. Además, siguiendo unas pautas sencillas para una descongelación adecuada, los platos mantienen intactas sus texturas, sus aromas y todo su sabor original.

      Al terminar, dejo tu cocina exactamente tan limpia como la encontré. La única huella de mi paso por tu hogar será una nevera bien surtida con platos hechos con mimo y listos para tu día a día.

     Contar con un personal chef es ganar tiempo libre y paz mental. Es asegurarte una alimentación consciente, elaborada con precisión técnica, respeto al ingrediente y la calma que mereces en tu día a día.